En prisión preventiva quedó la madre que robó a su hija desde el Hospital de Coronel, región del Bío Bío, siendo imputada no solo por el delito de sustracción de menor, sino también por desacato y tráfico de drogas.
Influyó en la decisión del tribunal el peligro en que se puso la salud de la lactante y también una causa previa contra la mujer por narcotráfico y porte ilegal de arma de fuego.
La lactante se mantenía en el centro asistencial a raíz de una medida de protección del Juzgado de Familia, tras determinarse que la mujer había consumido drogas durante el embarazo y que eso había afectado a la menor.
Tras escuchar los argumentos del Ministerio Público y de la Defensoría, el juez Jorge Henríquez acogió los primeros y desechó los de la defensa, decretando la prisión preventiva, considerando no solo el peligro en que fue puesta la lactante, sino también los antecedentes penales previos de la madre.
Durante la búsqueda de la madre y su hija, la policía encontró droga en los domicilios allanados, incluido el de la imputada.
De allí la formalización por tráfico de drogas, además de sustracción de menor y desacato.
Sin embargo, el tribunal dejó fuera este último ilícito, lo que no evitó que el persecutor Cristian Vega destacara la resolución, considerando la cautelar dictada.
La Defensoría no ocultó el revés que significó el fallo del magistrado y por eso adelantó que apelará, al insistir en que la conducta de la madre tuvo por objetivo proteger a su hija y evitar que el Estado se la quite, según explicó la defensora penal Silvia Aguilera.
Se dio un plazo de tres meses para la investigación, la cual continúa también, de manera de detener a las cinco personas que ayudaron a la mujer a robar la lactante, una de las cuales ya estaría identificada.