Entre aguas servidas, malos olores y restos fecales viven los vecinos del sector Leonor Mascayano de Talcahuano. A un mes de la declaración del sector como zona de riesgo sanitario, denuncian que la situación no ha cambiado.
En canaletas, cañerías y cámaras de alcantarillado, los vecinos del sector se ven expuestos a una mala situación sanitaria desde hace años. Los malos olores y la filtración de agua son problemas a los que se enfrentan diariamente quienes viven en las 548 casas afectadas. Incluso, algunos usan mascarillas para salir a la calle.
Desde el 20 de marzo que la Seremi de Salud decretó el lugar como zona de emergencia sanitaria. El problema persiste y no solo se da en la vía pública, también dentro de las casas de los residentes de la población. Así lo relató el secretario de la junta de vecinos Leonor Mascayano, Cristián Sáez.
Un camión hidrojet concurre al sector dos veces por semana para limpiar las cámaras del alcantarillado y extraer las aguas servidas. Para los vecinos, eso no es suficiente.
En el sector viven adultos mayores y niños, por lo que hay preocupación por el poco avance en nuevas medidas, como mejorar el servicio del camión y avanzar en una nueva red de alcantarillado. Incluso, si la situación no mejora, los vecinos han planteado iniciar una huelga de hambre. Así lo explicó Teresa Guantecura, presidenta de la junta de vecinos del sector.
Los vecinos también emplazaron a que desde el Gobierno Regional y la Delegación Presidencial Regional del Biobío se puedan tomar cartas en el asunto.
Consultado al respecto, el alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, explicó que se buscará avanzar en una solución a largo plazo.
En una respuesta por escrito, el jefe subrogante del departamento de Acción Sanitaria, Ernesto Bravo, dijo que la resolución de riesgo sanitario le entrega facultades a la municipalidad para gestionar recursos y adoptar medidas.
Además, anunció que desde la unidad de la Seremi de Salud se mantendrá un proceso de vigilancia e inspección técnica de la situación de la población.