Los incendios forestales que afectaron a la Región del Biobío y Ñuble dejaron una grave crisis habitacional, cuyas cifras oficiales aún se encuentran en proceso de actualización debido al avance del trabajo en terreno. Sin embargo, las casas destruidas podrían ser cerca de 3 mil.
Durante la reciente sesión del Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, entregó un balance preliminar de la emergencia. La autoridad informó que 6.707 personas resultaron damnificadas y que 754 viviendas se encuentran destruidas, de las cuales 153 corresponden a Ñuble y 608 al Biobío.
El ministro precisó que las cifras continuarán aumentando a medida que los equipos accedan a las zonas afectadas. “El número de viviendas destruidas va a ser mayor, pero esto es lo que se ha podido registrar en la medida que se ha entrado en terreno y se están elaborando los registros correspondientes para tener certeza respecto de esta estadística”, señaló Elizalde.
Catastro preliminar indica 3.000 viviendas
En la misma línea, la subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, Gabriela Elgueta, entregó un catastro preliminar con una cifra superior. “Hoy día se está haciendo un catastro preliminar. Los primeros datos nos indican que son alrededor de 3.000 viviendas, y por lo tanto el ministerio ya está planificando cómo abordar esta situación a través de los distintos instrumentos disponibles, adaptándose a las realidades de cada conjunto habitacional”, afirmó.
Las autoridades insistieron en la importancia de que las personas afectadas completen la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), trámite clave para agilizar la entrega de ayudas y actualizar el número de damnificados.
Así lo reiteró el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, quien aseguró que el proceso se realizará directamente en terreno. “A toda la gente que fue siniestrada se le va a hacer la ficha FIBE. ¿Dónde se va a hacer? En terreno, no en la municipalidad. Lo reitero una y otra vez: la ficha FIBE se va a hacer en terreno”, enfatizó.
De esta forma, si bien las cifras oficiales actuales registran 654 viviendas destruidas, las autoridades prevén que el número aumente conforme avance el catastro definitivo en las zonas afectadas por la emergencia.